El náufrago bajó
al bar de la esquina
a tomarse un café
Nadie se dio cuenta
de que era un náufrago
Le fastidió y lo dijo:
¡Señoras y señores
soy un náufrago!
Silencio incómodo
disimuladas miradas
risas contenidas
Hizo sonar la taza
con la cucharilla
¡Señoras y señores
insisto en esto:
he padecido naufragio!
Un chico en una mesa
escribía un poema:
¿En qué mar
contra qué escollos
perdiste tu nave?
Mi nave soy yo
encallé crujiendo
cubierto de astillas
en esta soledad
y esta muerte
Cómo un náufrago
¿Dónde esta tu playa
y tus maderos
y tus pies descalzos
y tu horizonte sin velas?
Soy un náufrago
así está escrito
en los versos del poeta
que decidió mi extravío
y mi derrota
Acaso es un dios
todopoderoso
malvado
mezquino
ese poeta
Acaso le escribiste
una plegaria
a ese extraño ser
que escupe versos
Cómo un náufrago
El náufrago
se sintió más náufrago
volvió a su casa
El chico terminó
de escribir este poema
