Las tribulaciones de un marinero en tierra

#304 Fortuna

Nunca le toca,
nunca,
la lotería de ser rico
porque no juega.
Dice que ya es rico
y es verdad:
tiene un techo;
no siempre toca.

Tal vez le toque
la lotería de morir
cuando no toca,
porque no jugar
es no vivir.
Y siempre toca,
siempre,
aunque no toque.


Deja un comentario